martes, 10 de junio de 2014

ACTIVIDADES DE NIVELACIÓN: ESPAÑOL GRADO SÉPTIMO

INSTITUCIÓN EDUCATIVA MARIA AUXILIADORA
PLAN DE NIVELACION DEL ÁREA DE LENGUA CASTELLANA
GRADO 7°
PERIODOS 1 Y 2
Junio 09 de 2014
Area: Lengua Castellana
Profesora: Claudia Patricia Tamayo Moreno


PROPÓSITO
Dar nuevas oportunidades a los estudiantes para que alcancen las competencias mínimas propuestas en el área de Lengua Castellana para el primer semestre del año escolar (periodos académicos 1 y 2), a través de talleres sustentables y evaluaciones escritas.

JUSTIFICACION
De acuerdo con el Decreto 1290 del 16 de abril de 2009, uno de los propósitos de la evaluación institucional de los estudiantes es: “suministrar información que permita implementar estrategias pedagógicas para apoyar a los estudiantes que presenten debilidades y desempeños superiores en su proceso formativo”. Por esta razón, la Institución implementó las actividades de nivelación al finalizar el segundo periodo académico. Con estas el estudiante tendrá la oportunidad de revisar los conceptos ya abordados durante el tiempo transcurrido, reforzarlos través de talleres y presentar pruebas que evidencien lo aprendido.

COMPETENCIAS POR LOGRAR
-       Comprende elementos constitutivos de obras literarias, tales como tiempo, espacio, función de los personajes, lenguaje, atmósferas, diálogos, escenas, entre otros.
-       Comprende obras literarias de diferentes géneros, propiciando así el desarrollo de su capacidad crítica y creativa.
-       Produce textos narrativos teniendo en cuenta personajes, espacio, tiempo, atmósfera y temáticas.

ACTIVIDADES
1.      Consulte los elementos y la estructura del texto narrativo e identifíquelos en el cuento “El corazón Delator” de Edgar Allan Poe.

El corazón delator (Edgar Allan Poe)

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.
Presten atención ahora. Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡Si hubieran podido verme! ¡Si hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado... con qué previsión... con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el viejo que la semana antes de matarlo. Todas las noches, hacia las doce, hacía yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando la abertura era lo bastante grande para pasar la cabeza, levantaba una linterna sorda, cerrada, completamente cerrada, de manera que no se viera ninguna luz, y tras ella pasaba la cabeza. ¡Oh, ustedes se hubieran reído al ver cuán astutamente pasaba la cabeza! La movía lentamente... muy, muy lentamente, a fin de no perturbar el sueño del viejo. Me llevaba una hora entera introducir completamente la cabeza por la abertura de la puerta, hasta verlo tendido en su cama. ¿Eh? ¿Es que un loco hubiera sido tan prudente como yo? Y entonces, cuando tenía la cabeza completamente dentro del cuarto, abría la linterna cautelosamente... ¡oh, tan cautelosamente! Sí, cautelosamente iba abriendo la linterna (pues crujían las bisagras), la iba abriendo lo suficiente para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo hice durante siete largas noches... cada noche, a las doce... pero siempre encontré el ojo cerrado, y por eso me era imposible cumplir mi obra, porque no era el viejo quien me irritaba, sino el mal de ojo. Y por la mañana, apenas iniciado el día, entraba sin miedo en su habitación y le hablaba resueltamente, llamándolo por su nombre con voz cordial y preguntándole cómo había pasado la noche. Ya ven ustedes que tendría que haber sido un viejo muy astuto para sospechar que todas las noches, justamente a las doce, iba yo a mirarlo mientras dormía.
Al llegar la octava noche, procedí con mayor cautela que de costumbre al abrir la puerta. El minutero de un reloj se mueve con más rapidez de lo que se movía mi mano. Jamás, antes de aquella noche, había sentido el alcance de mis facultades, de mi sagacidad. Apenas lograba contener mi impresión de triunfo. ¡Pensar que estaba ahí, abriendo poco a poco la puerta, y que él ni siquiera soñaba con mis secretas intenciones o pensamientos! Me reí entre dientes ante esta idea, y quizá me oyó, porque lo sentí moverse repentinamente en la cama, como si se sobresaltara. Ustedes pensarán que me eché hacia atrás... pero no. Su cuarto estaba tan negro como la pez, ya que el viejo cerraba completamente las persianas por miedo a los ladrones; yo sabía que le era imposible distinguir la abertura de la puerta, y seguí empujando suavemente, suavemente.
Había ya pasado la cabeza y me disponía a abrir la linterna, cuando mi pulgar resbaló en el cierre metálico y el viejo se enderezó en el lecho, gritando:
-¿Quién está ahí?
Permanecí inmóvil, sin decir palabra. Durante una hora entera no moví un solo músculo, y en todo ese tiempo no oí que volviera a tenderse en la cama. Seguía sentado, escuchando... tal como yo lo había hecho, noche tras noche, mientras escuchaba en la pared los taladros cuyo sonido anuncia la muerte.
Oí de pronto un leve quejido, y supe que era el quejido que nace del terror. No expresaba dolor o pena... ¡oh, no! Era el ahogado sonido que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge. Bien conocía yo ese sonido. Muchas noches, justamente a las doce, cuando el mundo entero dormía, surgió de mi pecho, ahondando con su espantoso eco los terrores que me enloquecían. Repito que lo conocía bien. Comprendí lo que estaba sintiendo el viejo y le tuve lástima, aunque me reía en el fondo de mi corazón. Comprendí que había estado despierto desde el primer leve ruido, cuando se movió en la cama. Había tratado de decirse que aquel ruido no era nada, pero sin conseguirlo. Pensaba: "No es más que el viento en la chimenea... o un grillo que chirrió una sola vez". Sí, había tratado de darse ánimo con esas suposiciones, pero todo era en vano. Todo era en vano, porque la Muerte se había aproximado a él, deslizándose furtiva, y envolvía a su víctima. Y la fúnebre influencia de aquella sombra imperceptible era la que lo movía a sentir -aunque no podía verla ni oírla-, a sentir la presencia de mi cabeza dentro de la habitación.
Después de haber esperado largo tiempo, con toda paciencia, sin oír que volviera a acostarse, resolví abrir una pequeña, una pequeñísima ranura en la linterna.
Así lo hice -no pueden imaginarse ustedes con qué cuidado, con qué inmenso cuidado-, hasta que un fino rayo de luz, semejante al hilo de la araña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.
Estaba abierto, abierto de par en par... y yo empecé a enfurecerme mientras lo miraba. Lo vi con toda claridad, de un azul apagado y con aquella horrible tela que me helaba hasta el tuétano. Pero no podía ver nada de la cara o del cuerpo del viejo, pues, como movido por un instinto, había orientado el haz de luz exactamente hacia el punto maldito.
¿No les he dicho ya que lo que toman erradamente por locura es sólo una excesiva agudeza de los sentidos? En aquel momento llegó a mis oídos un resonar apagado y presuroso, como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Aquel sonido también me era familiar. Era el latir del corazón del viejo. Aumentó aún más mi furia, tal como el redoblar de un tambor estimula el coraje de un soldado.
Pero, incluso entonces, me contuve y seguí callado. Apenas si respiraba. Sostenía la linterna de modo que no se moviera, tratando de mantener con toda la firmeza posible el haz de luz sobre el ojo. Entretanto, el infernal latir del corazón iba en aumento. Se hacía cada vez más rápido, cada vez más fuerte, momento a momento. El espanto del viejo tenía que ser terrible. ¡Cada vez más fuerte, más fuerte! ¿Me siguen ustedes con atención? Les he dicho que soy nervioso. Sí, lo soy. Y ahora, a medianoche, en el terrible silencio de aquella antigua casa, un resonar tan extraño como aquél me llenó de un horror incontrolable. Sin embargo, me contuve todavía algunos minutos y permanecí inmóvil. ¡Pero el latido crecía cada vez más fuerte, más fuerte! Me pareció que aquel corazón iba a estallar. Y una nueva ansiedad se apoderó de mí... ¡Algún vecino podía escuchar aquel sonido! ¡La hora del viejo había sonado! Lanzando un alarido, abrí del todo la linterna y me precipité en la habitación. El viejo clamó una vez... nada más que una vez. Me bastó un segundo para arrojarlo al suelo y echarle encima el pesado colchón. Sonreí alegremente al ver lo fácil que me había resultado todo. Pero, durante varios minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Claro que no me preocupaba, pues nadie podría escucharlo a través de las paredes. Cesó, por fin, de latir. El viejo había muerto. Levanté el colchón y examiné el cadáver. Sí, estaba muerto, completamente muerto. Apoyé la mano sobre el corazón y la mantuve así largo tiempo. No se sentía el menor latido. El viejo estaba bien muerto. Su ojo no volvería a molestarme.
Si ustedes continúan tomándome por loco dejarán de hacerlo cuando les describa las astutas precauciones que adopté para esconder el cadáver. La noche avanzaba, mientras yo cumplía mi trabajo con rapidez, pero en silencio. Ante todo descuarticé el cadáver. Le corté la cabeza, brazos y piernas.
Levanté luego tres planchas del piso de la habitación y escondí los restos en el hueco. Volví a colocar los tablones con tanta habilidad que ningún ojo humano -ni siquiera el suyo- hubiera podido advertir la menor diferencia. No había nada que lavar... ninguna mancha... ningún rastro de sangre. Yo era demasiado precavido para eso. Una cuba había recogido todo... ¡ja, ja!
Cuando hube terminado mi tarea eran las cuatro de la madrugada, pero seguía tan oscuro como a medianoche. En momentos en que se oían las campanadas de la hora, golpearon a la puerta de la calle. Acudí a abrir con toda tranquilidad, pues ¿qué podía temer ahora?
Hallé a tres caballeros, que se presentaron muy civilmente como oficiales de policía. Durante la noche, un vecino había escuchado un alarido, por lo cual se sospechaba la posibilidad de algún atentado. Al recibir este informe en el puesto de policía, habían comisionado a los tres agentes para que registraran el lugar.
Sonreí, pues... ¿qué tenía que temer? Di la bienvenida a los oficiales y les expliqué que yo había lanzado aquel grito durante una pesadilla. Les hice saber que el viejo se había ausentado a la campaña. Llevé a los visitantes a recorrer la casa y los invité a que revisaran, a que revisaran bien. Finalmente, acabé conduciéndolos a la habitación del muerto. Les mostré sus caudales intactos y cómo cada cosa se hallaba en su lugar. En el entusiasmo de mis confidencias traje sillas a la habitación y pedí a los tres caballeros que descansaran allí de su fatiga, mientras yo mismo, con la audacia de mi perfecto triunfo, colocaba mi silla en el exacto punto bajo el cual reposaba el cadáver de mi víctima.
Los oficiales se sentían satisfechos. Mis modales los habían convencido. Por mi parte, me hallaba perfectamente cómodo. Sentáronse y hablaron de cosas comunes, mientras yo les contestaba con animación. Mas, al cabo de un rato, empecé a notar que me ponía pálido y deseé que se marcharan. Me dolía la cabeza y creía percibir un zumbido en los oídos; pero los policías continuaban sentados y charlando. El zumbido se hizo más intenso; seguía resonando y era cada vez más intenso. Hablé en voz muy alta para librarme de esa sensación, pero continuaba lo mismo y se iba haciendo cada vez más clara... hasta que, al fin, me di cuenta de que aquel sonido no se producía dentro de mis oídos.
Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero seguí hablando con creciente soltura y levantando mucho la voz. Empero, el sonido aumentaba... ¿y que podía hacer yo? Era un resonar apagado y presuroso..., un sonido como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Yo jadeaba, tratando de recobrar el aliento, y, sin embargo, los policías no habían oído nada. Hablé con mayor rapidez, con vehemencia, pero el sonido crecía continuamente. Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré... Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto... más alto... más alto! Y entretanto los hombres seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte... más fuerte... más fuerte!
-¡Basta ya de fingir, malvados! -aullé-. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí!¡Donde está latiendo su horrible corazón!

2.      Observe en la imagen los siguientes elementos y responda:


a.       El protagonista: ¿quién será el personaje?
b.      El lugar: ¿dónde estará?
c.       Lo que lo rodea: ¿Qué cosas lo rodean? Enumérelas.
d.      Estado o situación: ¿El personaje se encuentra asustado, asombrado o tranquilo?
e.       El tiempo: ¿En qué momento del día suceden los hechos?

3.      Escriba una historia empezando por la presentación del personaje y siguiendo con la situación problema que enfrenta, las acciones que realiza para resolverla, los obstáculos que se encuentra y el resultado final de sus acciones.



El estudiante deberá sustentar todas las actividades propuestas para la nivelación.

PORCENTAJES
El taller tendrá un valor de 30% con la sustentación.
La evaluación valdrá el 70%

FECHA DE PRESENTACIÓN
Las fijadas por la Institución

Nota:
Teniendo en cuenta lo acordado por el Consejo Académico, si el estudiante alcanza las competencias mínimas fijadas en la prueba de nivelación, la nota máxima promedio será 3,0.


ACTIVIDAD DE NIVELACIÓN: ESPAÑOL GRADO ONCE

INSTITUCIÓN EDUCATIVA MARIA AUXILIADORA
PLAN DE NIVELACION DEL ÁREA DE LENGUA CASTELLANA
GRADO 11°
PERIODOS 1 Y 2
Junio 09 de 2014
Area: Lengua Castellana
Profesora: Claudia Patricia Tamayo Moreno

PROPÓSITO
Dar nuevas oportunidades a los estudiantes para que alcancen las competencias mínimas propuestas en el área de Lengua Castellana para el primer semestre del año escolar (periodos académicos 1 y 2), a través de talleres sustentables y evaluaciones escritas.

JUSTIFICACION
De acuerdo con el Decreto 1290 del 16 de abril de 2009, uno de los propósitos de la evaluación institucional de los estudiantes es: “suministrar información que permita implementar estrategias pedagógicas para apoyar a los estudiantes que presenten debilidades y desempeños superiores en su proceso formativo”. Por esta razón, la Institución implementó las actividades de nivelación al finalizar el segundo periodo académico. Con estas el estudiante tendrá la oportunidad de revisar los conceptos ya abordados durante el tiempo transcurrido, reforzarlos través de talleres y presentar pruebas que evidencien lo aprendido.

COMPETENCIAS POR LOGRAR
-       Interpreta en forma crítica la información difundida por los medios de comunicación masiva.
-       Comprende e interpreta textos con actitud crítica y capacidad argumentativa.
-       Analiza en forma crítica y creativa las diferentes manifestaciones literarias del contexto universal.
-       Produce textos argumentativos que evidencian su conocimiento de la lengua y el control sobre el uso que hace de ella en contextos comunicativos orales y escritos.

ACTIVIDADES

1.      Consulte las características, obras representativas, autores (si los hay) de las literaturas antiguas orientales: hindú, árabe, persa, hebrea, china y asirio-caldea; y elabore un mapa conceptual donde sintetice la información.
2.      Escriba un Informe de lectura sobre el capítulo II del libro “Literatura Griega” de C. M. Bowra.
3.      Lea una tragedia de Sófocles y sustente por escrito.
4.      Lea el ensayo de Estanislao Zuleta: “El elogio de la dificultad”, cuyo enlace encontrará en la sección “Páginas de interés” del blog de la profesora Claudia Tamayo, y señale las oraciones principales de cada párrafo. Presente el documento subrayado el día de la sustentación.
5.      Lea una de estas tragedias de Shakespeare: Hamlet, Romeo y Julieta, Macbeth, Otelo, e identifique el tema principal y el conflicto.

El estudiante deberá sustentar todas las actividades propuestas para la nivelación.

VALORES
El taller tendrá un valor de 30% con la sustentación.
La evaluación valdrá el 70%

Nota:

Teniendo en cuenta lo acordado por el Consejo Académico, si el estudiante alcanza las competencias mínimas fijadas en la prueba de nivelación, la nota máxima promedio será 3,0.

ACTIVIDAD DE NIVELACIÓN: ESPAÑOL GRADO DÉCIMO

INSTITUCIÓN EDUCATIVA MARIA AUXILIADORA
PLAN DE NIVELACION DEL ÁREA DE LENGUA CASTELLANA
GRADO 10°
PERIODOS 1 Y 2
Junio 09 de 2014
Area: Lengua Castellana
Profesora: Claudia Patricia Tamayo Moreno

 PROPÓSITO
Dar nuevas oportunidades a los estudiantes para que alcancen las competencias mínimas propuestas en el área de Lengua Castellana para el primer semestre del año escolar (periodos académicos 1 y 2), a través de talleres sustentables y evaluaciones escritas.

JUSTIFICACION
De acuerdo con el Decreto 1290 del 16 de abril de 2009, uno de los propósitos de la evaluación institucional de los estudiantes es: “suministrar información que permita implementar estrategias pedagógicas para apoyar a los estudiantes que presenten debilidades y desempeños superiores en su proceso formativo”. Por esta razón, la Institución implementó las actividades de nivelación al finalizar el segundo periodo académico. Con estas el estudiante tendrá la oportunidad de revisar los conceptos ya abordados durante el tiempo transcurrido, reforzarlos través de talleres y presentar pruebas que evidencien lo aprendido.


COMPETENCIAS POR LOGRAR
-       Comprende e interpreta textos con actitud crítica y capacidad argumentativa.
-       Analiza en forma crítica y creativa las diferentes manifestaciones literarias del contexto español.
-       Produce textos argumentativos que evidencian su conocimiento de la lengua y el control sobre el uso que hace de ella en contextos comunicativos orales y escritos.
-       Reconoce los principales elementos constitutivos de una situación comunicativa, los contextos y funciones de la comunicación implícitas en diversos actos de habla.

ACTIVIDADES

1.      Elabore un mapa conceptual en el que sintetice el proceso histórico del origen de la lengua y la literatura castellanas hasta el siglo XV.
2.      Lea una de las novelas sugeridas en el listado que aparece en el blog.
3.      Consulte el argumento de El Cantar de Mio Cid, año de aparición, género literario al que pertenece, importancia que tuvo en el proceso de formación de la lengua castellana.
4.      Ejemplifique cada una de las funciones comunicativas y explique cada ejemplo.
5.      Haga un cuadro sinóptico en el que resuma todo lo visto en clase sobre La Pragmática.

El estudiante deberá sustentar todas las actividades propuestas para la nivelación.

VALORES
El taller tendrá un valor de 30% con la sustentación.
La evaluación valdrá el 70%

Nota:
Teniendo en cuenta lo acordado por el Consejo Académico, si el estudiante alcanza las competencias mínimas fijadas en la prueba de nivelación, la nota máxima promedio será 3,0.


Actividad de Nivelación Ética Grado Noveno

INSTITUCIÓN EDUCATIVA MARIA AUXILIADORA
PLAN DE NIVELACION DEL ÁREA DE ÉTICA
GRADO 9°
PERIODOS 1 Y 2
Junio 09 de 2014
Area: Ética
Profesora: Claudia Patricia Tamayo Moreno


PROPÓSITO
Dar nuevas oportunidades a los estudiantes para que alcancen las competencias mínimas propuestas en el área de Lengua Castellana para el primer semestre del año escolar (periodos académicos 1 y 2), a través de talleres sustentables y evaluaciones escritas.

JUSTIFICACION
De acuerdo con el Decreto 1290 del 16 de abril de 2009, uno de los propósitos de la evaluación institucional de los estudiantes es: “suministrar información que permita implementar estrategias pedagógicas para apoyar a los estudiantes que presenten debilidades y desempeños superiores en su proceso formativo”. Por esta razón, la Institución implementó las actividades de nivelación al finalizar el segundo periodo académico. Con estas el estudiante tendrá la oportunidad de revisar los conceptos ya abordados durante el tiempo transcurrido, reforzarlos través de talleres y presentar pruebas que evidencien lo aprendido.

COMPETENCIA
Proyecta de manera responsable su modelo de vida, logrando un buen desempeño en su vida social.

ACTIVIDADES

1.      Consulte los conceptos de Ética y Moral y elabore un cuadro en el que establezca diferencias y semejanzas entre ambos. Ejemplifique.
2.      Consulte los significados de:
-          Comunicación asertiva
-          Comunicación agresiva y
-          Comunicación pasiva
Enuncie las diferencias entre los tres tipos de comunicación.
Presente ejemplos de situaciones en las que se den las tres clases de comunicación y explique cuál es la forma más adecuada en las relaciones familiares.



PORCENTAJES
El taller tendrá un valor de 30% con la sustentación.
La evaluación valdrá el 70%

FECHA DE PRESENTACIÓN
Las fijadas por la Institución
Nota:
Teniendo en cuenta lo acordado por el Consejo Académico, si el estudiante alcanza las competencias mínimas fijadas en la prueba de nivelación, la nota máxima promedio será 3,0.



domingo, 8 de septiembre de 2013

NOVELAS DEL SIGLO XX Y XXI

  1. Sobre héroes y tumbas – Ernesto Sábato
  2. Reo de nocturnidad – Alfredo Bryce Echenique
  3. Rayuela - Julio Cortázar
  4. Por quién doblan las campanas – Ernest Hemingway
  5. Pantaleón y las visitadoras – Mario Vargas Llosa
  6. Memorias de Adriano – Marguerite Yourcenar
  7. Melodrama – Jorge Franco
  8. Los pasos perdidos – Alejo Carpentier
  9. Los impostores – Santiago Gamboa
  10. Lolita - Vladimir Nabokov
  11. La inmortalidad - Milán Kundera
  12. La náusea - Jean Paul Sartre.
  13. La multitud errante – Laura Restrepo
  14. La mujer rota – Simone de Beauvoir
  15. La línea de sombra – Joseph Conrad
  16. La insoportable levedad del ser - Milan Kundera.
  17. La familia de Pascual Duarte – Camilo José Cela
  18. La Caverna – José Saramago
  19. La casa de las bellas durmientes – Yasunari Kawabata
  20. Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón – Alba Lucía Ángel
  21. Ensayo sobre la ceguera – José Saramago
  22. En diciembre llegaban las brisas – Marvel Moreno
  23. El elogio de la madrastra - Mario Vargas Llosa
  24. El túnel – Ernesto Sábato
  25. El tambor de hojalata – Günter Grass
  26. El sueño del celta – Mario Vargas Llosa
  27. El siglo de las luces – Alejo Carpentier
  28. El reino de este mundo - Alejo Carpentier
  29. El proceso – Franz Kafka
  30. El otoño del patriarca – Gabriel García Márquez
  31. El lobo estepario - Herman Hesse
  32. El evangelio según Jesucristo - José Saramago.
  33. El espejismo – Naguib Mahfuz
  34. El elogio de la madrastra - Mario Vargas Llosa
  35. El camino de El Dorado – Arturo Uslar Pietri
  36. El barón rampante – Italo Calvino
  37. El amante - Marguerite Duras.
  38. El acoso – Alejo Carpentier
  39. El corazón de las tinieblas - Joseph Conrad
  40. Cuatro años a bordo de mí mismo – Eduardo Zalamea Borda
  41. Confesiones de una máscara - Yukio Mishima.
  42. Cien años de soledad – Gabriel García Márquez
  43. Caín – José Saramagp
  44. Barrabás - Par Lagerkvist
  45. Angosta – Héctor Abad Faciolince
  46. A sangre fría – Truman Capote
  47. 451 grados Fahrenheit – Ray Bradbury
  48. 1984 - George Orwell

miércoles, 28 de agosto de 2013

Los Conectores

Los conectores son elementos que se emplean para cohesionar un texto o discurso. Expresan diferentes tipos de relaciones, por lo cual es necesario clasificarlos según este mismo criterio.

a.                 Relaciones de causa – efecto (relaciones lógicas)
porque, por lo tanto, puesto que, por eso, por esta razón, en consecuencia, por consiguiente, de ahí que, de modo que, en tanto que, en cuanto, siendo esto así, por lo mismo que, por ende…

Mario compró un carro lujosísimo por lo tanto se quedó sin un centavo. Efecto
El niño llora inconsolablemente porque su madre no le ha dado su alimento. Causa

b.                  Relaciones de temporalidad o de orden (relaciones cronológicas)
antes, después, enseguida, en adelante, simultáneamente, entre tanto, anteriormente, posteriormente, seguidamente, luego, primeramente, en primer lugar, en segundo lugar, por último…

Sara y Ana salieron por los refrigerios, entre tanto, sigamos con el análisis

c.                  Relaciones de Contraste (o adversativas): se expresan por medio de las conjunciones adversativas, usadas para confrontar dos ideas, o para oponer dos aspectos de un mismo asunto.

Los conectores son: pero, empero (acaismo), no obstante, a pesar de, sin embargo, por el contrario, aunque, inversamente, no sólo, sino, con todo, más bien, fuera de, excepto, salvo, menos, antes bien, más que, al revés, al menos, ahora bien, en vez de…

Yo traje los ejercicios, aunque no comprendí el procedimiento
Nada es más repugnante que la violencia. Excepto ver la comida en tu boca mientras hablas.

…todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

(Pablo Neruda)


d.        Relaciones de Adición: expresan la unión de un elemento con otro, al que se suma o agrega.

Los conectores aditivos son: y, también, más, además, aún más…
Hoy hicimos la prueba bimestral y vemos el tema de los conectores

e.         Relaciones de Ampliación: cuando queremos enfatizar en lo dicho, o escrito, y buscamos otras formas para complementar nuestro mensaje.
Los conectores son: por ejemplo, en otras palabras, es decir, o sea, así, dicho de otro modo, dicho en otras palabras, mejor dicho, por decir algo, lo que es igual a, o es lo mismo, tanto que…

Se denomina oración compuesta a una oración que tiene más de un verbo. Dicho de otro modo, a una calidad sintáctica formada por dos o más oraciones simples que se han combinado entre sí mediante diversos nexos


f.         Relaciones de comparación o igualdad de apreciación: conectores empleados para establecer conexiones entre dos o más ideas expresadas en un enunciado, es decir, relaciones de semejanza, homología o comparación.
Son: del mismo modo, así mismo, igualmente, de la misma manera, de igual modo, de igual forma, como, tanto como…
Hablaron sobre el torneo de interclases; del mismo modo, trataron el tema del desfile de comparsas.

g.         Relaciones de énfasis: cuando queremos acentuar lo enunciado de manera oral o escrita, usamos estos conectores:
sobre todo, ciertamente, evidentemente, lo que es más, como si fuera poco, lo que es peor, repitiendo lo dicho, retomando lo anterior, dicho de otro modo, de hecho…

En la balanza pesó mucho más la familia, los amigos y, sobre todo, la posibilidad de volver a este grupo de amigos.

h.        Conectores que expresan cambio de perspectiva
por otra parte, en otro sentido, por otro lado, por el contrario, en contraste con, bajo otro punto de vista, desde otra perspectiva, desde otro ángulo, si bien es cierto…

Debo admitir que en este país la comida es excelente. Por otra parte, siempre consigo más personas amables.

i.          Conectores que expresan resumen o finalización
finalmente, en suma, en conclusión, para terminar, para concluir, por último, en fin…

Para terminar, es necesario decir que nada en la vida es fácil. Todo hay que conseguirlo con esfuerzo.

ACTIVIDAD

v  Clasifique los conectores de cada uno de los siguientes textos, según las relaciones que establecen.

·           Le molesta esta conversación; no le gusta tratar de ciertos temas. Ha obrado con arreglo a su conciencia, pero sabe que hay algo en el mundo que no funciona bien, y a veces, la conciencia misma le vacila.
·           Cree que debe perseguirse implacablemente al atracador, pero tampoco le disgustaría, ya que la ocasión parece propicia, que se investigue de dónde ha salido la rápida fortuna del dueño de la industria. No le conoce personalmente, pero está enterado, por rumores que circulaban en el barrio, de que antes de la guerra era un pelagatos y ahora es millonario. Si el Gobernador o alguien le llama para facilitarle por su gesto y el de su hijo, tal vez se atreva a insinuárselo; aunque sabe que no le harán caso. Los otros, p. 158
·           El contable y él tienen que preparar los semanales y hoy es, además, último día de mes, así que también se pagarán los sueldos a los empleados. Los otros, p. 21
·           Tal vez por eso la espera sea más angustiosa. Y sobre todo, este no comparecer del cobrador a la hora que podría calificarse de convenida. Por otro lado, mientras se espera, se está intranquilo y todo lo que se piensa se tiñe de un exaltado pesimismo. Los otros, p. 84
·           Todavía salió un hombre más al que tuvo que obligar a arrimarse contra la pared porque todos, todos, querían cerrarle el paso, y detenerle, y matarle. Aún está vivo. Los otros, p. 179.
·           En su pueblo su padre y él eran jornaleros y vivían muy pobremente, pues apenas hallaban trabajo la mitad de los días del año. Pero ahora, a través de los años, a través del descontento en que vive en esa ciudad despiadada y extraña, su pueblo ha sido idealizándose hasta convertirse en una especie de “tierra de promisión”. Los otros, p. 59
·           Como la ve parada a la puerta, frente a él, la mira, pero tarda un momento en reconocerla. Los otros, p. 193
·           Admira la rapidez con que cuenta el cajero. Su maestro le repetía que un cajero de Banco no se equivoca nunca. Su maestro le enseñó muchas cosas que no le han servido de nada, y en cambio dejó de darle lecciones que le hubiesen sido útiles. Los otros, p. 97
·           Con Mateo están los del Juzgado; ella sabe que Mateo no puede apenas hablar, y sin embrago le estarán martirizando al preguntarle, sin que sirva para nada tanto llenar papeles. Más valdría que viniese el médico y le extrajera la bala esa peligrosa. En cambio el médico no viene, y aquí se diría que a nadie le importa que el proyectil le mate o no le mate. Los otros, p. 169
·           Cuando llegan a la calle por la que cruza el tranvía, vuelve a abrocharse el cuello. Está sofocado. Pasan a la acera de enfrente porque los plátanos, a pesar de que las hojas amarillean, dan un poco de sombra. Los otros, p. 62
·           Además, en mi pueblo cada familia, pobre o rica, tiene su casa. Y es muy raro que vivan dos familias juntas. En cambio aquí, ¿te has fijado?, nadie vive solo en un piso. Todos tienen realquilados. Los otros, p. 63
·           Aunque él no la conozca, no importa. Los otros, p. 172
·           Aunque pocos, tiene amigos capaces de arriesgarse por él. Los otros, p. 173
·           Pero su padre (José Mateo) es así, y, seguramente, si le ofrecen una cantidad, la rechazará. Su padre es orgulloso y raro; por eso le van mal las cosas. Los otros, p. 157
·           Si le subieran el sueldo se mudaría a una pensión mejor o se casaría con Nuria, cuyas piernas le vienen obsesionando desde hace años. Los otros, p. 25